mpineda Hermano de la Costa


Registrado: 24 Nov 2004 Mensajes: 3335 Zona de Navegación: Garraf
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Publicado: 15/05/06 08:42 Asunto: O.T. La Contra - ¿Qué haré hoy por los demás? |
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CON FUTURO
Albina, pizpireta y grácil, pero con voluntad de hierro, ha desarrollado un imbatible sentido práctico. Con firmeza de mujer, se enfrentó a los policías que extorsionaban a sus recicladores e hizo derogar la ley que vetaba la manipulación de desechos. Ahora me cuenta su próximo objetivo: "Reciclar los purines de los cerdos que contaminan Lima". Le pido que venga aquí a Catalunya, donde nadamos en purines. Me responde, sensata, que la solución de muchos problemas del orgulloso presente está en el pasado despreciado: "Antaño los cerdos dormían sobre pajas y sus excretas, mezcladas, eran arrastradas con menos agua y servían mejor de abono". Ya ven que en Latinoamérica les sobran militares valentones y falsa retórica populista y les faltan unas cuantas Albinas.
ALBINA RUIZ, INGENIERA: FUNDADORA DE LA ONG CIUDAD SALUDABLE
"¿Qué haré hoy por los demás?"
Nací en la selva de Perú, en Riobamba Sanmartín. Tengo dos hijos lindísimos. Soy católica.No votaré a Alan García, que ya demostró lo mal que lo hace, ni a Humala, militar antidemócrata amigo de Chávez... ¡Pobre Perú! Hemos creado microempresas de limpieza y reciclaje para tres millones de peruanos. Colaboro con la U. Ramon Llull
LLUÍS AMIGUET - 13/05/2006
- Debe de ser usted la única guaruna ingeniera industrial...
- El ser excepcional fue mi padre. Él era analfabeto, pero allí en la selva, un día escuché cómo sus compadres le preguntaban por qué enviaba a su hija a estudiar: "¿Para qué - decían-, si las chicas sólo quieren aprender a escribir para enviar cartas a los novios?".
- ¿Por qué la envió su padre a estudiar?
- Él les contestó muy orgulloso que, aunque sólo fuera por eso, ya valdría la pena, porque así su hija no pasaría la vergüenza que pasaba él cuando tenía que pedir a alguien que le leyera o le contestara una carta.
- Su padre era un analfabeto muy sabio.
- No lo sabe usted bien. Era trabajador a morir y todos a su lado también. Cuando yo aprendí algo de aritmética me di cuenta de que mi padre, siendo ágrafo, tenía un instinto genial para sumar, restar, multiplicar y dividir. Tenga en cuenta que él compraba, vendía y calculaba en el mercado los costes de las cosechas de pura memoria.
- ¿Cómo era la vida en la selva?
- Dura, pero linda. Éramos diez hermanos y a los cuatro años ya trabajábamos todos. Nos turnábamos en las tareas de la granja: sembrar, recolectar, limpiar a los animales... Uno aprende mucho de eso.
- ¿El qué?
- El hábito de levantarme y preguntar: "¿Qué haré hoy por los demás?".
- El trabajo es un hábito fácil de perder.
- Yo quería ser ingeniera y cambiar las cosas. Lo supe ya de chiquita. Cuando volvía a casa, estudiaba y estudiaba para poder pasar el examen de ingreso en Ingeniería en Lima.
- ¿Cómo le fue?
- No me podía ir mal, porque le puse todas las ganas. Éramos 30.000 aspirantes e ingresamos 4.000. Toda mi familia se sacrificó para que yo pudiera ir a Lima a estudiar. Mi hermana me dejó una esterita en su casa de la capital, donde vivía con un limeño.
- ¿Se adaptó bien?
- Al principio lloraba cada día, porque echaba de menos todos los olores y sabores de la vida en la selva y la chacrita con mis animalitos y mi familia. Mi hermano, que era obrero en una fábrica, me vio tan triste cuando llegué a Lima que me prometió que emplearía su único día libre en explicarme la vida en la ciudad.
- ¿Cómo?
- Vino a la casita del barrio a las 6 de la mañana y por el camino me iba señalando: "Mira el chamfaina:es un ratero, pero no te hará daño". Luego veíamos otro tipo más allá: "Mira, el robapavo.Éste querrá ser simpático, pero si puede te quitará todo". Y luego me dijo dónde debía ponerme en el bus.
- ¿Dónde?
- Pues lejos de la plataforma. "Allí los hombres te querrán sobar. Y si ves que roban a alguien ni se te ocurra avisar, porque el ratero te rajará la cara con una gillette".
- ¡Vaya aventura coger el autobús!
- Llegué a la academia temblando y llorando más todavía. Pero yo había ido a ser ingeniera y no me volvería al pueblo.
- También habría algún buen momento.
- Los domingos iba a la parroquia y nos juntamos 40 jóvenes del Cono Sur de Lima y montamos un taller de teatro.
- Estupendo.
- Nos enviaron un profesor muy simpático. Y ya de vernos nos impactamos.
- Flechazo.
- Total. Él tenía 26 años y yo 19, pero nos casamos rapidito. Tuvimos dos hijos.
- ¿Siguió estudiando?
- Pues claro. En el último curso teníamos Ingeniería de Métodos y todos pidieron prácticas en un banco o en un supermercado. Yo pedí hacerlas en un camión de la basura.
- ¿Por qué?
- Porque en el barrio vivíamos entre basuras.
Optimismos las rutas y los tiempos. Presenté mi trabajo a la concejal y ella me invitó a llevarla al pleno. Expuse nuestras conclusiones y el alcalde me ofreció trabajo.
- ¡Enhorabuena!
- Le pedí que me dejara crear mi equipo y me llevé al mejor compañero. Un político había insinuado que en los barrios nunca pagarían la limpieza, porque no les importaba vivir entre basuras. Me indigné y quise demostrarle que los pobres podíamos ser limpios y además pagar por nuestra limpieza.
- ¿Cómo?
- Organizamos campañas con microempresas de limpieza y reciclaje empleando parados. Cuando el barrio empezó a estar limpio, limpiamos también los cerros. Entonces me preparé para cobrar tasas a los vecinos.
- Más difícil todavía.
- Les demostré que era más barato pagar 4 soles de limpieza que los 10 que costaba el médico y las medicinas por la diarrea que causaba la suciedad. Les enseñé a reciclar y demostré que ganarían dinero reciclando.
- ¿Cómo les incentivaba?
- Por el reciclaje les daba vales para descuento en las tasas y les pagaba con el abono del reciclado. Pusimos pegatinas: "Este hogar es limpio". Todos la querían, pero sólo lo dábamos a quienes cumplían.
- ¡Bravo!
- Empezamos en 1986, luego me hicieron directora de limpieza y sigo en ello. Nuestro programa alcanza hoy a tres millones de personas y tenemos 800 recicladores, voluntarios y educadores. Dirijo un máster que forma especialistas al que han venido técnicos de toda Latinoamérica.
- Buen trabajo.
- Trabajamos en ciudades de la costa y la sierra, pero lo que más ilusión me hace es volver a la selva e implantar allí, en el pueblo donde nací, otro programa de limpieza
Salut i milles
Mpineda _________________ Salut i milles. Mpineda
"Fui Náufrago antes que navegante." |
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