calao Capitán Pirata


Registrado: 22 Nov 2005 Mensajes: 610 Zona de Navegación: Barcelona _ La taberna del puerto
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Publicado: 27/02/06 11:35 Asunto: Un poco de luz sobre la NAVEGACIÓN ASTRONÓMICA |
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Hola! leyendo el libro MI VIEJO Y EL MAR he encontrado lo siguiente sobre navegación astronómica.
Para los que les interese el tema y sin esto pretender ser un “navegación astronómica en 20 minutos” el siguiente texto me pareció bastante esclarecedor para los novatos como yo sobre lo que hace alguien cuando coge un sextante y se pone a mirar el horizonte.
Disculpad si en el texto encontráis algo extraño (faltas, expresiones...) pero es que el libro lo estoy leyendo en catalán y he tenido que traducirlo sin poderlo repasar demasiado.
Espero que lo disfrutéis y sirva a los que os gusta el tema pero no sabíais de que iba para arrojar un poco de luz en nuestra ignorancia. A mi me ha servido, siendo consciente de que esto sólo es una base y que el tema es muchísimo más amplio.
(El libro impresionante, pero de esto ya se habla en otras post)
Salud a todos!!
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... La navegación celeste no es ninguna gran actividad intelectual difícil de dominar. La observación misma, en un barco pequeño que va dando brincos, aquí está la gracia. Para hacer los cálculos, hay que comprender cuatro términos astronómicos sencillísimos, y saber sólo sumar y restar. Algunos buenos marineros han escrito que no conocen ningún texto sencillo que combine la teoría y la práctica, pero les paso por alto la “navegación celeste para deportistas nauticos” de Mary Blewitt. Es una abogada y marinera inglesa que ha escrito el mejor texto, y he visto muchos, que he leído nunca, y los ejemplos fáciles de seguir de su breve y barata obra previenen todas las situaciones imaginables con las que se puede encontrar un barco pequeño.
Ahora con cuatro párrafos supersimplificados, transcribiré un poco de teoría para quien no entienda que hacen los marineros cuando utilizan medio bizcos ese curioso aparato que es el sextante.
Imaginaros el sol (o la luna o una estrella) que da vueltas alrededor de la tierra. Perdóname Copérnico, pero para nosotros es así. El sol es un grano redondo de uva, la tierra una naranja. Conectad el centro del grano de uva y el centro de la naranja con un hilo tenso. El punto donde esta línea, el hilo, traspasa la superficie de la naranja, se llama PG, o posición geográfica. Esta PG se mueve constantemente a medida que el sol u otro cuerpo celeste da la vuelta a la tierra. En cada segundo hay sólo una PG, y la situación de este punto exacto en cada segundo de cada día se encuentra en las tablas de un almanaque que hay que comprar cada año.
Tienes que observar el horizonte con el sextante y medir la altura sobre el horizonte con un espejo móvil (después de enfocar la imagen en el espejo del sol justo en el horizonte, compruebas la escala del sextante para medir el ángulo con que has enfocado). Tienes que apuntar el segundo exacto en que has conseguido que el grano de uva bese el horizonte. Por el almanaque sabes el punto de la tierra sobre el cual queda exactamente el sol (la PG) en este segundo. Y ahora tienes dos ángulos, el que has encontrado al hacer la observación y un ángulo recto (90º), porque en la PG, el punto directamente de debajo del sol, los rayos del sol caen obviamente en una vertical perfecta. Y sabes una distancia: la que separa la superficie de la tierra de su centro. Como recordareis de las clases de geometría, los valores de un triangulo se pueden saber conociendo el valor de dos lados y un ángulo, o dos ángulos y un lado (que es una distancia), y ahora tenemos precisamente esto. El lado del triangulo que ahora quieres encontrar es el lado que queda encima de la superficie de la tierra entre el lugar donde has echo la observación y la PG. Este lado es la distancia que te separa de la PG, y a partir de todo lo que ya sabes, unas tablas muy sencillas te lo dicen. Mirad un momento este diagrama: en el encontrareis la geometría escolar más básica.
Es la idea básica, ya que después la teoría se lía y todo es un poco más complejo. Por ejemplo, la PG puede ser que esté a miles de millas, demasiado lejos para marcarla con precisión en la carta. Entonces te la acercas hacia ti y la marcas en tu zona horaria, y estableces una PG sustitutiva más próxima. También está el azimut, que es el ángulo que forma la vertical del sol con el norte o el sur que marca la brújula en el horizonte. De nuevo, las tablas y unas meras sumas o restas lo hacen sencillo. Naturalmente la superficie de la tierra es parte de una esfera, no es un circulo, y por lo tanto no se utiliza la geometría habitual de los institutos, sino geometría esférica... pero de nuevo son las tablas las que hacen el trabajo no tu. Así pues, apuntas el ángulo y la hora, buscas tal y tal página, sumas o restas y repites la observación.
Tienes que hacer algunas correcciones sencillas, por ejemplo tener en cuenta la altura de tu ojo sobre el agua. Finalmente puedes dibujar una línea en la carta. Tu estas en algún punto de esta línea. Pero es una línea larga, de muchas millas. Para determinar exactamente tu posición, tienes que hacer otra observación para establecer otra línea con la cual intersecar la primera. Si cuando observas el sol también ves la luna, ya tienes la intersección en el acto. O si no dejas que el sol se mueva un par de horas. Haces otra observación y la nueva línea cruzará la vieja, dibujada añadiéndole la distancia que has recorrido, en la dirección adecuada, desde la primera observación (datos que conoces por el rumbo que marca la brújula y tu velocidad estimada).
También puedes hacer estimas con algunas estrellas y planetas, escogidos por los que hacen los almanaques por su brillo y unas buenas alturas en el momento en que los necesites.. Una bonita roseta de líneas, que todas coinciden en un solo punto, es un pequeño éxito apasionante. Pero sólo puedes hacer observaciones de estrellas cuando el horizonte es nítido y las estrellas visibles. Quizás servirán diez minutos del crepúsculo y diez minutos del alba, si hace buen tiempo.
Hay dos estimas fáciles: las “estimas del mediodía” y las estimas con la estrella polar. Si te encuentras en el Atlántico Norte en invierno, por ejemplo, al mediodía el sol queda justo al Sur, y el almanaque te dice exactamente cuanto al Sur del Ecuador. No necesitas saber la hora exacta. Estas estimas de mediodía se hacen difíciles cuando te encuentras directamente debajo del sol, por ejemplo si estas en el ecuador cuando el sol te resigue, hacia el 21 de septiembre. Pero no son imposibles. Hacer estimas con la estrella Polar también es fácil porque permanece siempre cerca del mismo lugar, sólo hay que hacer una corrección fácil e insignificante, una pequeña suma o resta. También puedes determinar la latitud sin saber la hora exacta. Pero tienes que estar en el hemisferio norte, y cuando la estrella se sumerge en el horizonte, los veteranos aproados hacia el sur decían que habían perdido un amigo. ...
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David y Daniel Hays “Mi viejo y el Mar”, Columna. _________________ "tot està per fer i tot és posible" |
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